Un discapacitado alemán fue multado por los agentes de tránsito de su ciudad por ir sobre su silla de ruedas en estado de embriaguez, sobrepasando los límites permitidos por las autoridades.

Todos los hombres son iguales ante la ley, como lo demostró esta semana una patrulla de la guardia vial alemana que multó a Kai Werner, un ciudadano de 31 años, que conducía su silla de ruedas en estado de embriaguez, como lo demostraron los respectivos controles que le fueron efectuados.
Werner, habitante de Ventschow, Pomerania, dijo a las autoridades que horas antes había asistido a una fiesta en una localidad cercana y, tras tomar unas copas de más, decidió emprender el camino hasta casa por su cuenta, prescindiendo de los servicios del transporte público.
Sin embargo, las copas de más resultaron ser “muchas de más”, puesto que en el momento del chequeo Werner fue hallado hasta 10 veces por encima del límite establecido por la seguridad vial alemana para conducir por una ruta provincial.
Los guardas de tránsito decidieron multar al hombre, sin importar el medio de transporte que usaba y lo acusaron de ser un peligro sobre ruedas, aunque esas ruedas estuvieran desplazando a un hombre discapacitado, que demostró estarlo para caminar, pero no para beber.
Sólo resta decir: jajajaja, una masa el tipo!
Un gato con alas fue mostrado a la prensa china por una mujer que asegura que en los últimos meses las dos protuberancias de su mascota se transformaron en una especie de alerones peludos muy similares a las alas de un ave.

Probablemente sea una nueva estrategia de los felinos de la República Popular para escapar de las sartenes ardientes que a menudo les deparan sus destinos, pero lo cierto es que el gato de Feng, una anciana de la provincia de Shaanxi, China desarrolló dos increíbles alas de casi 40 centímetros de largo.
Los expertos aseguran que se trata de una simple mutación genética que no le impedirá a este “gato angelical” llevar una vida normal.
Sin embargo, para su dueña las causas son de otra índole, y asegura que más que un “Don Gato” su mascota es un “Don Juan”, puesto que las alas le comenzaron a nacer en cuanto el felino comenzó a ser acechado por las gatitas del vecindario que se encontraban en su período de calor.
“Al inicio eran sólo dos chichones, pero luego empezaron a crecer rápidamente, y después de un mes ya eran dos enormes alas”, aseguró la anciana en entrevista al diario Huashang News.
No se descarta que el apetito sexual de las gatas vecinas y la reacción de este “gato volador” estén relacionados con esta inusual malformación y probablemente su negativa a participar de la lujuriosa oferta lo hayan transformado en un verdadero “santo” con las correspondientes alas que lo certifican.
Y es que si se le de pan al que no tiene dientes, ¿por qué no se le puede dar alas al que no quiere volar?